Victoria de Jorge Lorenzo en los tribunales: se ahorrará pagar 35 millones de euros

Jorge Lorenzo le ha ganado el pulso a la Agencia Tributaria. El expiloto español no tendrá que abonar los 35 millones de euros que Hacienda le reclamaba por su actividad fiscal entre los años 2013 y 2015 después de que el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) le haya dado la razón al cinco veces campeón del mundo en el contencioso que mantenía con las autoridades tributarias de nuestro país.

De acuerdo a la sentencia a la que ha tenido acceso el diario El Confidencial -fechada el pasado 24 de junio-, el TEAC ve «poco consistentes» los razonamientos aportados por la Hacienda española para intentar justificar que Jorge Lorenzo residió fiscalmente en nuestro país durante los años 2013, 2014 y 2015, periodo en el cual el expiloto de MotoGP ya tenía establecida su residencia fija en Suiza.

La Agencia Tributaria la reclamaba a Lorenzo un importe superior a los 35 millones de euros por el IRPF no declarado en España durante ese periodo de tres años, un dinero que el balear se podrá ahorrar tras haber conseguido una nueva victoria en su palmarés, esta vez en los juzgados.

Lorenzo mudó su residencia fiscal al cantón del Tesino, en Suiza, en el año 2013 después de haber tenido problemas impositivos en 2012 por un supuesto domicilio falso en Inglaterra que habría creado su antiguo mánager, Dani Amatriain. Más allá del alivio en el pago de impuesto, Lorenzo optó por la ciudad de Lugano dada su cercanía con Gerno Di Lesmo, sede del cuartel general de Yamaha Racing, cuyas instalaciones se ubican a poco más de 100 kilómetros de esta ciudad suiza.

Para poder tributar en Suiza, cualquier residente está obligado a residir allí un mínimo de 90 días a lo largo de todo el año. Para ello, la Confederación Suiza no duda en revisar los recibos de la luz, del agua e incluso el kilometraje de los vehículos privados para verificar que la residencia no es meramente virtual.

España, por su parte, obliga a cualquier ciudadano que no vaya a tributar aquí a no pasar más de la mitad del año en nuestro país (182 días). En caso contrario, Hacienda le obligará a cumplir con sus obligaciones tributarias en nuestro país.

Durante estos últimos años, la Agencia Tributaria ha perseguido al piloto español para que intentara pagar el IRPF de sus ingresos entre el año 2013 y 2015 a pesar de que Lorenzo había demostrado en multitud de ocasiones tener su residencia fijada en Lugano en ese periodo.

Y es que, además de sus contratos publicitarios y del suelo anual que Lorenzo ha ido percibiendo por parte de aquellas fábricas para las que ha corrido, el expiloto español también ha probado suerte en los negocios, no siempre con éxito. En 2019 se vio obligado a cerrar el museo World Champions 99 que había inaugurado dos años antes en Andorra sin que, hasta la fecha, haya expresado los motivos que le llevaron a poner fin a este proyecto en el que Jorge había depositado tanta ilusión. 

En el año 2014, Hacienda también le abrió una inspección para determinar los movimientos de la empresa FMT Land 99 de la que Jorge Lorenzo era socio principal, un negocio que había facturado 38,2 millones de euros hasta 2012, justo antes de trasladarse a Suiza. 

En ese momento, el objeto social de FMT Land 99 cambió a ‘compraventa de bienes inmuebles y la realización de toda clase operativa con activos mobiliarios’. La facturación también se redujo drásticamente: de los 13 millones de euros facturados en 2012 a sólo 184.000 euros en 2013. 

La explicación es sencilla: Lorenzo pasó a gestionar de forma personal todos los contratos de esponsorización y publicidad desde Suiza, dejando la empresa FMT Land 99 para operaciones inmobiliarias menores, con un valor neto de su acervo inmobiliario de 6,53 millones de euros a finales de 2013.